jueves, 4 de septiembre de 2014

Cuando te sientas decaer, cuando las cosas te salgan mal, cuando busques un confidente, una ayuda sincera y verdadera, un corazón que esté dispuesto a entenderte, a darte un sabio consejo, a nunca abandonarte o juzgarte; cuando las cosas salgan de tus manos, ten presente que Dios nunca te abandonará, Él te perdonará, te amará, te escuchará, te ayudará y aconsejará en todos los caminos, procesos y circunstancias de tu vida. ¡NO DUDES EN ACUDIR A ÉL!, la paz que necesitas la encuentras en Él, pues qué mejor muestra de amor que enviar a su hijo a morir por nuestros pecados. 

No existe otro igual, merece toda la gloria, todo el amor, y toda la adoración. 

Algo que aprendí de no ser correspondida en el amor es que, por más que intentes resaltar sus defectos, ellos te van a parecer un motivo más para seguir queriéndolo y a veces esos defectos terminan siendo los causantes de un profundo amor.