Me dijeron que mi forma de ser era la incorrecta, ¿incorrecta según quién?, nadie tiene el derecho de juzgar u opinar sobre mi forma de ser. Me dijeron que la personalidad no enamora, ¿quién se ha enamorado de ti y no de tu físico?, lo más valioso que tenemos es nuestra personalidad, y en algún lugar del mundo está quien nos complemente. Me dijeron que tenía que ser perfecta, ¿qué es la perfección? no hay perfección, pero aún así existe esa cruel y dolorosa palabra.
Decidí que no importa lo que me digan, seré yo, segura de mi misma y de lo grandiosa que puedo ser; las metas que tengo las voy a cumplir díganme lo que me digan, ¡porque mil obstáculos vendrán y Dios me dará la fuerza para continuar!
El dulce aroma de la seguridad.
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