viernes, 29 de agosto de 2014

Mira, entiendo que cometí mis errores, entiendo que dije cosas que te hirieron, también entiendo que no te gustaba, lo que no entiendo es la forma en la que me dejaste así de la nada. 
No espero tu mensaje, pues, ya dejaste todo muy claro, te quiero, y lo sabes. No tengo lo que ella tiene, mi personalidad estaba compitiendo con esa cara bonita y todo lo que la rodeaba. Evidentemente era una difícil competencia, pero cariño, sé que valgo mucho, sé que mi personalidad enamora y verdaderamente no te necesito, no te niego que hubiera preferido que me escogieras a mi, pero dadas las circunstancias tenía todas las de perder. 
Entiendo que te gusten sus senos, su cola y su cabello, pero amor, todas tenemos, unas más que otras, sí, pero al pasar de los años eso ya no valdrá nada. Me gusta la forma en la que hablábamos, eramos amigos, eramos diferentes, lastimosamente yo me enamoré, ¡uh!, grave error. 
Aprenderé de todo esto, ¡estoy loca, lo sé!, tu lunar cerca del ojo era lo que más atractivo te hacía. Hablo como si ya estuvieras muerto para mí, tal vez mi cerebro así lo desea, pero ¿y mi corazón?, pues él te quiere, no tan cerca porque eres dañino, no tan lejos porque dejarías un hoyo, quédate a una distancia permitida.

¿Qué haré?, espero superarte porque eres imposible de olvidar. ¡Sé que fue todo virtual, lo sé!, sabíamos quienes eramos, no, no nos conocíamos, nunca nos conoceríamos; ella posee mejores atributos físicos, yo poseo mi personalidad, ya lo dije, ya lo repetí muchas veces. No seré la víctima, ni la victimaria, seré eso que quise ser, una joven con un loco amor adolescente.

Llegando a un punto claro y justo, cometimos errores que nos decepcionaron a ambos, ahora nos queda ser felices por nuestros lados, rogando no encontrarnos en este círculo en el que vivimos, y ¡que viva el gusto que nos invadió y no supimos controlar! 
 

La loca que endulza tus pesadillas. 

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